viernes, 25 de septiembre de 2015

EL MARAVILLOSO PODER DE LA LUNA LLENA



¿Sabes todo lo que le debemos a la Luna?
La Luna enrojeció por segunda vez en el año este miércoles tras un eclipse lunar total y millones de personas admiraron el fenómeno desde la Tierra.
Allá colgada en el cielo, la Luna nos fascina. Por eso se le atribuyen poderes mágicos y misteriosos, como convertir a un hombre en lobo o hacer que el pelo nos crezca más rápido.

Pero más allá de los mitos, el satélite de la Tierra es en verdad único y sí ejerce una extraordinaria influencia sobre el planeta.
La orquestación de las mareas, su papel en el inicio de la vida terrestre y cómo marca el ritmo y hasta la estabilidad del mundo son algunos de los asombrosos poderes reales de la Luna.
Tiene el tamaño exacto y está a la distancia justa, a 402.000 km, para ser la compañera perfecta del nuestro planeta.
Pero no siempre estuvo allí, tal como explica Maggie Aderin-Pocock, científica y presentadora de televisión, además de gran admiradora lunar.
Su historia está estrechamente ligada a la de la Tierra. Es más, sin ella, probablemente, no estaríamos aquí.
Te cuento  por qué.

Las mareas
Esa gran roca redonda que nos mira desde el espacio dirige las mareas en la Tierra con su fuerza de gravedad.
Como explican las leyes de la física, cuanto más cerca están dos objetos, mayor es la fuerza con la que se atraen entre sí, dice Aderin-Pocock, y eso es lo que ocurre entre nuestro planeta y su satélite.
Mareas
La fuerza gravitacional de la Luna tira de los océanos y dirige las mareas.
La Luna tira de los océanos hacia ella y hace que la Tierra se abulte ligeramente: este abultamiento crea las mareas.
Pero las mareas que tenemos se deben a que la Luna está donde está. Si estuviera más cerca, la fuerza sería mayor: las mareas bajas serían más bajas, las altas harían desaparecer las ciudades costeras.

¿Cómo sería, por ejemplo, la marea alta de una luna que estuviera 20 veces más cerca?
Sería capaz de sumergir por completo ciudades como Londres o Nueva York, dice la experta en un documental de la BBC.
Parece inimaginable, pero cuando la Luna recién se había formado, estuvo una vez así de cerca y tuvo ese poder.



El origen de la vida
Hace 4.500 millones de años, un planeta del tamaño de Marte colisionó con la joven Tierra, y el choque lanzó una enorme cantidad de roca líquida alrededor, explica Aderin-Pocock.
Ese choque creó la Luna y cambió la química básica de nuestro planeta: se formó el llamado caldo de la vida, con hidrógeno, nitrógeno y carbono.
Pero aún pasaron otros 700 millones de años tras aquel impacto: la Tierra se enfrió, se formó una superficie rocosa, el vapor de agua se condensó en los océanos, y la Luna empujó esos océanos.

El choque de un gran planeta con la Tierra liberó enormes cantidades de energía.
De acuerdo al químico británico John Sutherland, fue precisamente este reflujo de mareas primitivas el que dio el puntapié inicial a la vida.
Sutherland sugiere que las primeras moléculas orgánicas se crearon a partir de estos químicos naturales, tal como le explicó a la BBC.
Para demostrar su teoría, el científico hizo experimentos en la playa: mezcló aquellos elementos primitivos y los calentó con luz ultravioleta.
Así recreó las condiciones de las charcas que deja la marea al retirarse, que se calientan con la luz del sol.
Orill
Según los científicos, la vida comenzó en las cálidas charcas creadas por las mareas.
Como resultado, obtuvo elementos de ácido ribonucleico ARN, los bloques esenciales de la vida.
En esas charcas cálidas creadas por las mareas, dice Sutherland, nació la vida hace 3.800 millones de años.
Y por eso hay que darle gracias a la Luna.
Ciclo vital
Los hombres antiguos reverenciaban la Luna y muchas culturas crearon a su alrededor leyendas, como la del hombre lobo.
Lobo aullando a la Luna

Algunos animales son más activos y vocales con la luna llena.
Algunos creen que la luna llena nos altera, incluso que en esas noches hay más crímenes, en lo que se ha dado a llamar efecto Transilvania.
Sin embargo, esto es algo que la ciencia no ha podido comprobar.
Pero sí es cierto que muchos animales se vuelven más activos, sonoros y fértiles cuando brilla la luna llena.
Los corales tropicales, por ejemplo, sincronizan su ciclo reproductivo y una noche de luna llena desovan todos a la vez.
La especie Diploria strigosa, conocida como coral cerebro, es un otro ejemplo.
corales
Con cada ciclo lunar, los corales cerebro se cubren con una nueva capa ósea.
Cada 29 días, con la luna llena, los corales generan una nueva capa ósea sobre la anterior y este crecimiento está dictado por la órbita mensual de la Luna.
Ritmo y estabilidad
La luna rota cada 29 días, el mismo tiempo que tarda en orbitar alredor de la Tierra y por eso nos muestra siempre la misma cara.
La Tierra, en cambio, lo hace cada 24 horas, pero hubo un tiempo en que la Tierra giraba tan rápido que un día duraba 5 horas.
La Luna, sin embargo, actuó como un freno, explica la experta Maggie Aderin-Pocock.
Desde su formación y durante miles de millones de años la fuerza gravitacional de la Luna ralentizó la rotación de la Tierra.



La Luna se está alejando de la Tierra a una velocidad de 3,78cm por año.
Y así, el mismo ritmo del planeta ha sido marcado por su satélite.
Y si la Tierra se ha ralentizado, como consecuencia, la Luna se ha acelerado.
Y eso quiere decir que se está alejando. Exactamente 3,78cm por año, según las precisas mediciones de los astrónomos.
La misma velocidad a la que nos crecen las uñas, compara Aderin-Pocock.
Eso, en el larguísimo plazo -es decir, miles de millones de años- hará que la Tierra gire más lentamente: habrá, entonces, días mucho más largos.
Y esto afectará la estabilidad del planeta.
Desde la colisión que creó la Luna, el eje la Tierra ha estado inclinado, girando a un ángulo constante de 23 grados, lo que permite las variaciones de la luz del sol y las estaciones, la estabilidad del clima, y por lo tanto el ciclo de la vida.


La estabilidad depende de la velocidad de rotación, como con una pelota de baloncesto.
Esta estabilidad depende de la velocidad de rotación del planeta, tal como se puede comprobar haciendo girar una pelota de baloncesto sobre un dedo: cuando más rápido gira, con mayor estabilidad se mantiene en su eje.
Cuando la Luna se aleje, el eje terrestre se desestabilizará y comenzará a oscilar, tanto que los polos podrían bajar hasta el Ecuador y el Ecuador ocupar la posición de los polos.
Eso volvería el planeta inhabitable tal como lo conocemos ahora.
Por eso, dicen los científicos, la Luna es un elemento fundamental para mantener la vida en la Tierra.
Y un último detalle dedicado a los fervorosos "lunáticos": la Luna es 400 veces más pequeña que el Sol, pero está 400 veces más cerca.
Pero por un efecto óptico, parecen, en el cielo, del mismo tamaño. Por eso son posibles fenómenos como los eclipses.
Y eso es una genial coincidencia cósmica.
Sin duda más de una vez seguramente hemos oído la frase “Hoy debe haber luna llena” cuando alguien se comporta de forma extraña, sugiriendo con esto que la Luna tiene una influencia directa sobre el estado emocional de algunas personas. Durante siglos, el interés del posible efecto de la Luna en el comportamiento humano no ha cesado. Sirva como ejemplo, el tratado Historia Naturalis de Plinio el Viejo, enciclopedista romano del siglo I, en el que ya se afirmaba la idea de la influencia de la Luna llena sobre la naturaleza humana. Sin embargo, desde el punto de vista científico no parece que esté demostrado que realmente la Luna tenga influencias emocionales.

Pero el debate sobre los efectos que la Luna pueda ejercer en determinados aspectos relacionados con la salud de las personas se ha abierto nuevamente. Este nuevo interés por los efectos lunares en la salud se debe a unas investigaciones realizadas por un grupo de investigadores suizos en las que en la revista Current Biology han publicado la hipótesis de que la Luna puede modificar el sueño.

En el estudio realizado con 33 voluntarios, se concluye que cuando hay Luna llena es más difícil dormir profundamente. En el estudio, los voluntarios no conocían la fase de la Luna en que se encontraban, y fue cuando la Luna estuvo en su fase llena, cuando los voluntarios durmieron una media de 19 minutos menos y tardaron 5 minutos más para quedarse dormidos. Estos investigadores intentan explicar este hecho porque durante la fase de Luna llena los voluntarios generaban menos melatonina.

La melatonina es una hormona producida en el cerebro por la glándula pineal, a partir de un aminoácido, el triptófano. La melatonina regula el ciclo sueño-vigilia.

Pero no siempre los estudios científicos han apoyado la idea de que la Luna llena pueda influenciar no solo las emociones y el sueño sino también otros aspectos de la salud. Por ejemplo, se ha analizado si la Luna llena afecta al número de visitas a urgencias a un hospital examinándose 150.999 registros de visitas a emergencias. Sin embargo, no se encontraron diferencias en el número de visitas a emergencias cuando había Luna llena respecto a otras noches.

También se ha estudiado en relación a la Luna llena temas tan diversos como si la sangre circula con más fluidez durante este período del mes y tarda más en coagularse o que durante la fase menguante de la Luna el riesgo de algún tipo de cirugía cardiaca se reduce e incluso los pacientes pasan menos tiempo en el hospital en relación a que la misma cirugía se realizara en otros momentos del ciclo lunar.

Aunque la influencia de la Luna sobre la salud es un tema muy controvertido y debatido, sin embargo cada vez hay una mayor consistencia científica en el conocimiento de la influencia del ciclo circadiano sobre diferentes aspectos de la salud, y muy particularmente al momento más apropiado para la administración de ciertos fármacos. Uno de estos fármacos es la famosa Aspirina. Hace unos días celebramos el 115 aniversario de la Aspirina, uno de los fármacos sobre los que probablemente más se ha investigado en la historia de la ciencia moderna debido a su amplio espectro de aplicaciones y efectos demostrados sobre diferentes células del organismo.

Entre las cosas que se han investigado sobre la Aspirina también se incluye la hora mejor del día para que las personas que lo requieren la tomen y algunos estudios apuntan que esta hora debe ser la noche. Esto se conoce con el nombre de la  cronoterapia de la Aspirina. La cronoterapia no es exclusiva de la Aspirina, sino también se ha estudiado en otros tipos de fármacos, como pueden ser los que están diseñados para bajar la presión arterial (fármacos hipotensores).

Todos estos fármacos parecen que tienen una eficacia mayor cuando se toman por la noche a la hora de irnos a dormir. La explicación fisiológica parece sencilla. Hoy en día está reconocido que la presión arterial tiene un ciclo circadiano tendiendo a disminuir por la noche. Incluso, el nivel de descenso de la presión arterial durante la noche de cada persona, ha llevado a clasificar a los individuos en dos grandes grupos. El primero sería el grupo de personas que durante la noche su presión arterial baja a un nivel igual o superior al 10% de su presión durante el día, y se los ha llamado a este grupo de personas como dipper. Por el contrario, cuando este descenso no se produce a las personas se las denomina no-dipper.

Esto tiene también su importancia porque las personas no-dipper parece que tienen un mayor riesgo de daño en diferentes órganos  importantes y mayor mortalidad cardiovascular. La administración de este tipo de fármacos por la noche parece que hace que haya menos pacientes con el patrón no-dipper y ofrece una mayor protección ante el aumento de la presión arterial que ocurre en las primeras horas de la mañana. Este aumento de la presión arterial en las horas en que el día se inicia es una de las explicación sobre las  que sostiene que al despuntar el día hay un mayor riesgo de sufrir infarto de miocardio o cerebral.



Dice la historia que el filósofo griego Anaxágoras (500-428 antes de Jesucristo), dió una de las primeras explicaciones científicas sobre la naturaleza de la Luna. Anaxágora dijo que la Luna no era una deidad, sino que era una gran roca esférica que era capaz de reflejar la luz solar. Se le consideró por este pensamiento un hereje y le metieron en la cárcel.

La Luna se mueve alrededor de la Tierra en una órbita elíptica a una distancia media de 384.400 km. La Luna tiene un diámetro de 1.738 km, aproximadamente una cuarta parte del planeta Tierra.


Sin embargo a pesar de sus explicaciones científicas y de los estudios realizados, la Luna  no deja indirente a nadie, es quizá el astro con más poder e influjo a nivel de energias y sin duda, uno de los más bellos que levanta tanto la inspiración como la fantasía.

Confío os haya servido para conocer algo más el poder de su magnetismo y el por qué de tus cambios de ánimo....como siempre,

PAZ Y BENDICIONES

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